Durante más de treinta años ejerciendo el Derecho de Familia, hay una frase que he escuchado en múltiples ocasiones: “Licenciada, nunca pensé que esto iba a terminar así.” Frente a sus ojos se van acumulando acontecimientos hasta que se enfrentan a un divorcio altamente conflictivo, se convierten en víctimas o victimarios de violencia doméstica, pasan